Mi momento espacial
TAREA 3 – MI MOMENTO ESPACIAL
En esta ocasión, les voy a contar qué fecha o evento de la carrera espacial me ha marcado más. Como comenté en la tarea 1, la noticia de la misión de Laika me impactó cuando supe de ella. También, como mucha gente, el aterrizaje en la Luna por parte del Apolo 11 les marcó. Otros puede ser que elijan la misión del Apolo 13 o alguna misión más moderna, como la nave SpaceX de Tesla. Sin embargo, voy a intentar ser “original” y voy a escoger una fecha menos conocida.
Mi fecha elegida es el 23 de septiembre de 1999. En esa fecha, la misión de la Mars Climate declaró la misión fallida al no poder contactar con la nave. Recuerdo los días previos, como en las noticias comentaban lo cerca que estaba esa nave de llegar a Marte (no tengo ningún recuerdo del lanzamiento por otra parte) y, a pesar de no ser un gran entusiasta de la astronomía, esta noticia me impacto. A mis 14 años, el pensar que la humanidad podía construir un objeto que llegara a Marte, lo explorara, enviara imágenes, datos … me parecía increíble, prácticamente de ciencia ficción.
Cuando se confirmó el fracaso de la misión, me llevé una pequeña decepción, ya que llevaba los últimos días pendiente de las noticias esperando ver alguna imagen de marte y ver, por fin, el planeta Rojo de verdad y no esas versiones que nos cuentan en el cine.
Ha habido otras misiones dedicadas a la exploración de Marte, pero esta me impactó de manera especial, no tanto por la misión en si, sino por su fracaso. Más bien, por la causa de su fracaso. Todo el mundo sabe que esta nave se estrelló en Marte, provocando unas grandes pérdidas económicas además de no poder ampliar el conocimiento científico, por un error tan banal, como el no transformar las unidades del sistema métrico al sistema anglosajón.
Este hecho, tan poco relacionado con la astronomía me marcó en mi vida como estudiante. Recuerdo a mi profesor de matemáticas de entonces insistir un día sí y otro también en la importancia de apuntar en todo momento las unidades con las que realizábamos los cálculos. A ello se le sumó la profesora de Física y Química insistiendo, por otra parte, en la importancia de saber transformar unas unidades en otras sin equivocarnos.
A estos dos profesores, este desgraciado accidente les vino bien para, delante de una clase de 30 estudiantes, remarcar la importancia de las unidades. No se el caso del resto de mis compañeros o compañeras, pero desde luego a mi, este accidente me sirvió para no olvidarme nunca el aprender a cambiar de una unidad a otra así como de apuntar siempre la unidad con la que operamos. Hoy en día, soy yo el profesor pesado que insiste en el cambio de unidades “aprovechando” esta misión espacial.
Comentaris
Publica un comentari a l'entrada